Relato de una tarde navideña…

Después de semanas preparando todo para este evento, pidiendo y recolectando donaciones, seleccionándolas y empaquetándolas, envolviendo regalos, planeando juegos, ensayado canciones y organizando el lonche. Finalmente, llego el lunes 23 de diciembre, ¡el gran día!
Con muchas ansias cargamos las donaciones y regalos a la camioneta que alquilamos para trasladarlo todo. Cuando llegamos y la Casa Hogar Beato Enrique Rebuschini nos abrió sus puertas, entramos con entusiasmo a descargar todo, ante los ojos expectantes de los niños, quienes fueron los primeros en acercarse.
Una vez que estuvimos instalados, poco a poco los habitantes de la Casa Hogar se fueron sentando en las sillas del patio y fue entonces cuando empezamos con los villancicos. Como siempre los niños fueron los más entusiastas. Hasta que llego un invitado especial, y no me refiero a Papá Noel, que fue lo primero que se les vino a la mente a todos, sino a Martín Velásquez, actor de la serie de televisión “Mi amor el wachiman”, su personaje era “Machete”. En cuanto entró a la casa, todos lo reconocieron y tanto los grandes como los pequeños querían foto con “Machete”.
Luego de la improvisada sesión fotográfica, continuamos con los villancicos y “Machete” les entrego un premio a los niños que más cantaron. Acto seguido dimos inicio a la parte más esperada por todos, la entrega de regalos y de manos del mismo “Machete”, porque lo aclamaban los asistentes. Todos recibieron regalos, tanto los pequeños como las adultas, así que todos estuvieron muy contentos y emocionados.
Mientras les dimos tiempo que abrieran sus regalos y jugaran con ellos o los guardaran. Fuimos al comedor a arreglar las mesas para el lonche. Cuando estuvo todo listo, los llamamos para tomar el lonche todos juntos. Entre tanto las animadoras Giuliana y Vania les iban pintando las caritas a los niños como mariposas y gatos, y fue la sensación; tanto así que hasta algunas adultas se animaron a pintarse también.
Cuando acabo el lonche y todas las caritas estuvieron decoradas, nos fuimos al patio para empezar con el show infantil y los concursos, aunque eran sólo los niños los que participaban muy entusiastas, los adultos sentados alrededor gozaban con las ocurrencias de las criaturas.
Finalmente, después de 4 horas de intensa alegría llego el momento de despedirnos, todos en la casa estaban muy contentos y agradecidos, pero la verdad es que somos nosotros los que estamos agradecidos con ellos, porque aunque retornamos a nuestras casas exhaustos, la satisfacción y la sonrisa no se nos fue de los rostros por horas. Aun recordamos cada una de las anécdotas y gracias de aquella tarde y los ojitos brillantes con los que se despidieron de nosotros.
Así que gracias a todos los que colaboraron con nosotros para que esa tarde mágica fuese posible y gracias a todos los que estuvieron presente dándonos una mano. Sobre todos gracias a la Casa Hogar Beato Enrique Rebuschini por recibirnos con los brazos abiertos y permitirnos pasar esos bonitos momentos.

Lonche Navideño

Dios bendiga a todos los habitantes de la Casa Hogar, así como los patrocinadores de la misma, pues la lucha es ardua y es todos los días del año.

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