Datawarehouse, construyendo la linea base

Dr. (PhD) Ramón Barquín

Dr. (PhD) Ramón Barquín

Durante mucho tiempo, muchas empresas han sido muy ricas en datos pero muy pobres en información. El datawarehousing promete cambiar todo convirtiéndose en la pieza central de la nueva arquitectura de la información. Sin embargo, ¿Cómo pueden las promesas del hardware y proveedores de software saber que están en la perspectiva correcta? ¿Cómo pueden las organizaciones decidir si el datawarehousing es una verdadera solución potencial a sus problemas o sólo es una moda?

Muchas organizaciones, en su búsqueda de la más nueva y última tecnología, a menudo corren el riesgo de equivocarse. Empiezan a elegir las herramientas y construir almacenes de datos sin haber hecho las tareas previas.

La cuestión clave para la mayoría de las organizaciones es hacer un balance de dónde están ahora y, a continuación, decidir sobre una estrategia de Datawarehousing. La estrategia debe desarrollarse mediante la comprensión de los siguientes dominios:

• El dominio de negocio. ¿Cuáles son los fundamentos del negocio? ¿Cómo se estructura? ¿Qué tipo de información se necesita para la toma de decisiones?

• El dominio de datos. ¿Qué datos recopila su organización? ¿Cómo se almacena? ¿De quién es y cuál es su calidad? ¿Qué bases de datos  tienen?

• El dominio de sistema de información. ¿Cómo se ve el ambiente de SI? ¿Cuáles son las plataformas, lenguajes y protocolos? ¿Qué tipo de seguridad de la información manejan?

• El dominio de soporte de decisiones. ¿Existe un sistema de información ejecutiva para su organización? ¿Sus usuarios finales entiendan conceptos básicos del sistema de soporte de decisiones? ¿Qué herramientas de apoyo de decisiones están en su lugar?

• El dominio de las personas. ¿Quiénes son sus usuarios finales? Son conocimientos de informática? ¿Cuál es su nivel de formación? ¿Dónde se encuentran?.

Estos puntos son  la línea base necesaria que se debe tener en cuenta para implementar un DataWarehouse. Para continuar leyendo este interesante artículo, escrito por nuestro colaborador el Dr. (PhD) Ramón Barquín, siga el siguiente enlace.

Ver artículo: Data Warehousing Building the Foundation

Implementación y beneficios del Marketing Uno a Uno

El Marketing uno a uno es una estrategia que viene siendo empleada desde hace unos años. Permite, entre otras cosas, contar con un enfoque en el cliente, a diferencia del marketing de masas en el que se tiene un enfoque en el producto.

Para emplear esta estrategia la empresa debe comenzar preguntándose: ¿qué tanto conoce a sus clientes? Si bien, para el marketing uno a uno es indispensable contar con una base de datos de los clientes, es de vital importancia que la información con la que se cuenta sea de calidad, valiosa y esté en constante actualización. Para ello, es necesario determinar qué información necesita la empresa sobre sus clientes.

Por ejemplo, muchas cadenas de supermercados emplean la estrategia de marketing uno a uno para saber qué ofertas y qué información hacer llegar individualmente a cada uno de sus clientes. Esto se logra en base a la información recaudada a través del registro de sus compras.

Por consiguiente: ¿en qué consiste una estrategia de marketing uno a uno?

  1. Conocer los objetivos de la empresa.
  2. Identificar los datos e información requeridos por la empresa para conocer a sus clientes y poder desarrollar estrategias para cada uno.
  3. Registrar, almacenar y actualizar los datos de los clientes en una base de datos.
  4. Analizar la información obtenida de los clientes, identificando las necesidades de cada uno.
  5. Plantear las estrategias que permitan generar una relación con el cliente y lograr su satisfacción en el corto plazo, y la fidelización en el largo.

Los beneficios que trae consigo una estrategia de marketing uno a uno son muchos, entre los principales tenemos:

  1. Conocer al cliente.
  2. Introducir la voz del cliente en la empresa.
  3. Diferenciarse de la competencia, adaptando los productos o servicios a las necesidades de cada cliente.
  4. Lograr alcanzar o superar las expectativas de los clientes.
  5. Generar interacción con el cliente, mayor involucramiento.
  6. Rentabilizar los esfuerzos realizados, aminorando los riesgos al fracaso.

En conclusión, el marketing uno a uno puede ser muy beneficioso para las empresas, sin embargo, su éxito no depende exclusivamente de una buena base de datos, el éxito del marketing uno a uno depende de las estrategias que se planteen a partir de la información obtenida de cada cliente. Los esfuerzos realizados deben ser renovados constantemente para que no dejen de ser valiosos para los clientes. Adicionalmente, se debe considerar que para enfocar los esfuerzos se debe analizar el valor de cada cliente, es decir, el valor que cada uno aporta a la empresa.

Elaborado por:

Samantha Diaz Vaisman

Coordinadora de Marketing de Ciclus Group

La información correcta, en el lugar preciso, en el momento indicado

No es difícil recordar el primer dia de trabajo en una nueva organización. Se puede ser un experto en la materia, pero si no se conoce la radiografía de la organización a la cual se está en proceso de integrar, no sólo existe el riesgo de estropear las cosas por no saber qué hacer, sino también por hacer algo mal.

Entonces, tampoco es complicado evocar, que lo primero que hacen los empleadores, es enviar al novato con la persona con más experiencia en el área, aquella que sabe el por qué, cómo y dónde de lo que se necesita, y que por alguna extraña razón, sólo esta persona  conoce.

Este hecho particular, lamentablemente se repite en un sinnúmero de organizaciones, y es que, esta “sapiencia” sólo la tienen aquellos que, por su larga permanencia en su centro laboral, o por el desarrollo de sus capacidades cognitivas, han logrado crear soluciones ante los percances o hechos del día a día.

Es por ello que entre los colaboradores, siempre habrá quien “termine más rápido” o “a quien no le corrijan nada”, pues esta persona ha creado sin saberlo, un procedimiento eficaz y eficiente para desarrollar las tareas de su competencia. Esta persona sigue un patrón para ciertos casos particulares, y sabe el proceder, sin perder tiempo en investigar. Pero, ¿por qué es él o ella la única persona (o en todo caso son pocos) que maneja esta ventaja?

Se puede sostener que estas personas hayan logrado concentrar el conocimiento de manera intencional, ya que buscan ser imprescindibles para su organización. O puede ser que sí exista voluntad por parte de las personas en que sus conocimientos sean utilizados. Pero se carece de un método apropiado para la selección, almacenamiento, administración y actualización de la información; de esta manera, los interesados, al no poder encontrar la documentación necesaria, la dan por inexistente.

¿Qué sucede cuando un colaborador, consciente del valor de su capital intelectual dentro de la empresa, empieza a “negociar” con él, utilizándolo como herramienta para conseguir “un aumento” o “un ascenso”, o hasta que  “se lo lleve a otra compañía”?

Esta es la habitual preocupación de la gerencia cuando un empleado deja de trabajar en la empresa. Es para evitar esta pérdida de capital intelectual que se crea la, muchas veces nombrada, “Gestión del conocimiento”, teóricamente tan bien explicada, pero en la práctica tan poco utilizada.

Y es que no se trata de una base de datos, con documentos de incontables páginas, sino de información procesada, didáctica y amigable para cualquier usuario que busque acceder a ella. Es importante que el conocimiento sea selecto, estructurado, editado (lenguaje común de los interesados) y actualizado.

Una forma interesante de actualizar este conocimiento, es  trabajando “on line”, es decir, en tiempo real, donde los emisores y receptores del conocimiento se encuentren, y muestren sus necesidades y recomendaciones, y así se les hace partícipes activos en la generación y retroalimentación de este importante capital intelectual.

Elaborado por:

Dora Yuiján

Asistente de Operaciones

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