La Lucha de Clases

Ing. Marita HuamánCEO de Ciclus Group

Ing. Marita Huamán
CEO de Ciclus Group

En estos días se ha tornado cotidiano escuchar mensajes  acerca de la agresiva lucha de clases, los que buscan acentuar las brechas existentes entre unas y otras y de forma poco constructiva avivando sentimientos negativos entre hermanos. Sin embargo, en el país hay una corriente silenciosa y muy poderosa que está resultando un motor social y económico que está modificando los pilares estructurales y económicos del país.  Esa corriente está constituida por las micros y pequeñas empresas, impulsadas por el empuje de los emprendedores que con su creatividad y audacia están generando que la PEA tenga cada vez un porcentaje más alto de trabajadores en estas empresas.

Si analizamos los datos que nos provee el TOP 10,000, encontraremos que sólo existen alrededor de 700 empresas que facturan mas de 50 millones de dólares, y entre 10 y 50 millones, 2300 empresas; esto quiere decir que de alrededor de 3 millones de empresas que existen en el país,  sólo el 0.1% de ellas son grandes.

Si hacemos el análisis desde la perspectiva de las empresas grandes,  los proveedores y canales de distribución de estas empresas están constituidos por empresas pequeñas o medianas.  Si hacemos el análisis desde la perspectiva de las empresas del último nivel de la pirámide, le proveen servicios a las empresas grandes.  En pocas palabras, existe un eco-sistema de convivencia entre las grandes y las pequeñas.

Volviendo a nuestra reflexión inicial, la verdadera lucha de clases está en la lucha por la creciente integración y desarrollo de esta relación y los modelos de trabajo entre ambas empresas y la cada vez mayor dependencia que existe en estas.  Por un lado, la empresa grande requiere establecer modelos de trabajo que faciliten a la pequeña a adecuarse a los estándares de la grande y por el otro, la pequeña debe proveer los servicios que el mercado y la gran empresa demanda. Asimismo,  al establecer ese modelo de relación; el crecimiento de ambas está garantizado.

Para que los beneficios de los programas de inclusión social no sean temporales, es necesario trabajar en la inclusión económica que le de el soporte a aquellos emprendedores que con su empuje y creatividad cada día están modificando los pilares de nuestra sociedad.

Es importante trazar una ruta y establecer ese horizonte en el que podamos medir el crecimiento sostenido de dichas empresas y que se pueda observar la velocidad de crecimiento tal que cada vez signifiquen mayor aporte al país.

Entonces la tarea esta en reducir las brechas entre las pequeñas y las grandes y hacer que esa lucha de clases sea cada vez mas sostenida y alcance los objetivos que la sociedad y la economía demandan.

Elaborado por:

Marita Huamán

CEO de Ciclus Group

Las empresas y su relación con las Tecnologías de Información

Mucho se habla de las grandes ventajas que las tecnologías de información brindan a las organizaciones que las implementan y utilizan. Muchos se preguntan qué tan cierto es esto realmente. ¿En realidad las TI brindan la tan formidable ventaja competitiva de la que se habla?

Las TI más que una fuente de ventaja competitiva, son hoy en día una necesidad de negocios. No se concibe hoy en día ninguna compañía que no use TI de una u otra manera, desde la forma más simple como tener una lista de clientes en una hoja de cálculo hasta implementaciones organizacionales de sistemas ERP.

Esta afirmación se basa en que cualquier empresa puede acceder a tener un sistema informático que le ayude a gestionar sus procesos de negocios. Hay un gran abanico de opciones en el mercado de software empaquetado para la gestión de negocios: sistemas contables, de planillas, ventas, etc. Todos ellos con diferencias en funcionalidades, facilidad de uso y calidad, dependiendo del tipo y tamaño de empresa a las que está dirigido cada software. Pero en cada segmento de mercado, dicha brecha de diferencias funcionales es casi nula. Casi todos permiten hacer casi lo mismo; de la misma manera la competencia en precio es muy parecida.

Por esto, tener el mejor sistema CRM, el mejor ERP, etc. no asegura que dichas tecnologías se reflejen en el mejoramiento de los procesos de nuestra empresa.

La ventaja competitiva que las TI brindan a las organizaciones no se basa en tener un software de última generación, sino en cómo se hace uso de dichos sistemas. Muchas empresas implementan sistemas integrados complejos, ERPs, pero luego de ello, sólo hacen uso de una pequeña porción de su funcionalidad, o peor aún: muchas veces el nuevo sistema no es usado por falta de capacitación o por la resistencia al cambio que este genera.

Estas dificultades muchas veces conllevan a que la alta dirección vea a las iniciativas de nuevos sistema informáticos como “gastos innecesarios” o “pérdidas de dinero”.

Por ello, la organización debe buscar una ventaja competitiva no en términos de adquirir un software de gestión, sino alineando las tecnologías de la información a las estrategias de negocios de la empresa. El uso de las TI debe nacer luego de un profundo análisis de la empresa y su entorno. Es después de esto, que se establece que tecnologías son necesarias para cumplir con dichas estrategias. Es entonces, que un análisis integrado “Estrategias-TI” lo que realmente determina una ventaja competitiva en las organizaciones.

Finalmente, las tecnologías de la información pueden pasar de ser un elemento “necesario” para hacer negocios hoy en día a ser un potente elemento generador de ventajas competitivas, siempre que se haga uso de ellas de tal manera que se vaya de la mano con las estrategias de negocios de la organización.

Elaborado por:

Victor Ruiz

Analista Business Intelligence de Ciclus Group

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