Una herramienta para la toma de decisiones

La ausencia de un sistema de medición estadístico en las organizaciones impide decidir sobre bases racionales, con precisión y objetividad. El dirigir sin considerar lo que acontece, tanto interna como externamente, basándose sólo en la intuición, o en el criterio extraído de casos similares ocurridos anteriormente, dificulta tomar medidas preventivas y correctivas con la necesaria anticipación.

Esta carencia repetitiva en la gestión de muchas empresas es una constante en la actualidad, pese a que se puede contar con herramientas tecnológicas que hacen de esta labor, antes costosa y agotadora, ahora rápida y eficaz.

Hoy en día la velocidad de los cambios no perdona; la necesidad de contar con datos estadísticos suficientes y fiables es imprescindible cuando se trata de tomar decisiones.

Sin este instrumento de medición, no se puede identificar qué actividades son las que generan utilidades y cuáles pérdidas, en otras palabras, no se sabe lo que pasa en la organización. Para saberlo se debe contar con datos de manera ágil y flexible, interpretándolos adecuadamente. Es aquí donde la estadística y los sistemas de información coinciden para facilitar la gestión eficiente y eficaz de la organización.

Entonces, si está clara la importancia de esta ciencia en la actividad empresarial, ¿por qué existe un reducido empleo de la misma?

La respuesta radica, principalmente, en el desconocimiento y la falta de preparación de los profesionales involucrados en materia estadística, sobre todo de aquellos que asesoran en cuanto a la gestión de las empresas.

Este no es el único escollo al que tiene que hacer frente la estadística empresarial, el hecho de contar con datos cuantitativos no resuelve de por sí este problema, si no son considerados e interpretados correctamente.

El trabajo para introducir eficazmente esta ciencia en las organizaciones está en concientizar a los directivos y empleados acerca de la relevancia de esta información en el momento de planificar, dirigir y controlar la marcha de una empresa.

Para medir el avance logrado o elaborar planes eficaces de mejora, es necesario obtener datos estadísticos confiables, precisos y oportunos, es decir, buenos datos estadísticos. Para mejorar y tener unos buenos datos estadísticos, se debe capacitar a los directivos teniendo presente los siguientes pasos:

  1. Concientizar
  2. Capacitar
  3. Implementar

Finalmente, es vital argumentar y exponer frente a los directivos los enormes privilegios que traen la integración e implementación de las estadísticas a la organización, mostrándolos como una “palanca” para el incremento de los resultados.

Las técnicas estadísticas nos ofrecen grandes posibilidades y su utilización de forma adecuada, permiten poner de manifiesto y resolver un elevado número de problemas.

Resulta evidente, que dentro de la Gestión de la Calidad existe una carencia del pensamiento estadístico empresarial, lo que dificulta la evaluación, etapa esencial en el mejoramiento de la calidad, pues si no se evalúa, no se sabe si se mejora.

Finalmente, no se debe olvidar que la tecnología de hoy moderniza la preparación estadística de los directivos, facilitando su aplicación y reforzando los estudios de calidad, indispensables para las decisiones estratégicas organizacionales.

 

Elaborado por:

Dora Yuiján

Asistente de Operaciones

A %d blogueros les gusta esto: